Más de 1,3M€ de la segunda convocatoria del PERTE para digitalizar cuatro comunidades de regantes de Valladolid

El Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico ha resuelto definitivamente la segunda convocatoria del PERTE de Digitalización del Ciclo del Agua destinada a regadíos y cuatro comunidades de regantes de la provincia de Valladolid están en el listado de las que recibirán en conjunto más de 1,3 millones de euros como apoyo financiero para modernizar y digitalizar el riego. Se trata de las comunidades de riego Sector IV Tierra de Campos, Canal de Pollos, Canal de Tordesillas y Canal Macías Picavea.

Esta financiación está destinada a implantar soluciones digitales para transformar y modernizar el sistema de regadío dentro de la segunda convocatoria de los PERTE (Proyectos Estratégicos para la Recuperación y Transformación Económica) de Digitalización del Ciclo del Agua. Estos fondos están financiados por la Unión Europea a través de los fondos NextGenerationEU y gestionados por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico dentro del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia. Las actuaciones financiadas se alinean con iniciativas punteras y estratégicas que impulsan una agricultura más inteligente, precisa y sostenible y favorecen la optimización de los procesos de producción, minimizando los impactos de la agricultura sobre el medio hídrico y sobre el ciclo hidrológico en su conjunto, contribuyendo de manera directa a la consecución de los objetivos del PERTE de Digitalización del Ciclo del Agua.

La Comunidad de Regantes del Canal Macías Picavea, en Tordehumos, obtiene en el reparto de ayudas un total de 495.557,79 euros para aplicar la solución de tramitación electrónica y portal web, creación de inventarios y servicios web de sistemas de información geográfica e identificación catastral del parcelario agrícola y red de riego, monitorización del contenido de agua en el suelo para optimización del riego, monitorización de lixiviados a las aguas subterráneas y sistemas de apoyo al telecontrol, monitorización, fertirrigación y mejora de la eficiencia energética.

Por su parte, la Comunidad de Regantes Sector IV Tierra de Campos, con sede en Herrín de Campos, recibirá 436.800 euros para monitorización del contenido de agua en el suelo para optimización del riego, monitorización de lixiviados a las aguas subterráneas, así como el apoyo al telecontrol, monitorización, fertirrigación y mejora de la eficiencia energética.

Asimismo, los regantes del Canal de Tordesillas, obtienen en esta segunda convocatoria del PERTE de Digitalización del Ciclo del Agua un total de 431.638,61 euros para crear una aplicación para la tramitación electrónica y portal web, creación de inventarios y servicios web de sistemas de información geográfica e identificación catastral del parcelario agrícola y red de riego, mejoras tecnológicas y digitalización de los sistemas de control del volumen del agua, monitorización del contenido del agua en el suelo para optimización del riego e implantación de sistemas de apoyo al telecontrol, monitorización, fertirrigación y mejora de la eficiencia energética.

Finalmente, los regadíos del Canal de Pollos percibirán 325.631,97 euros para aplicar soluciones destinadas a la monitorización del contenido de agua en el suelo para optimización del riego, monitorización de los lixiviados a las aguas subterráneas y apoyo al telecontrol, monitorización, fertirrigación y mejora de la eficiencia energética.

La digitalización del regadío modernizado permite una gestión mucho más eficiente y sostenible del agua, un recurso cada vez más escaso. Gracias estas soluciones digitales los agricultores pueden conocer en tiempo real las necesidades hídricas de los cultivos. Esto facilita aplicar solo el agua necesaria, en el momento y lugar precisos, reduciendo las pérdidas por evaporación o escorrentía y aumentando la productividad por metro cúbico de agua empleada.

Además, la digitalización aporta un conocimiento estratégico que mejora la toma de decisiones que permiten planificar con anticipación, optimizar la energía utilizada en bombeos y adaptar los riegos ante sequías o lluvias imprevistas. Este enfoque inteligente no solo mejora la rentabilidad de las explotaciones, sino que impulsa un modelo agrícola más resiliente, competitivo y alineado con los objetivos de sostenibilidad y seguridad alimentaria del futuro.